miércoles, 21 de octubre de 2009

La tecnología como "valor cultural"

Es esencial para un país o una región incorporar la ciencia y la tecnología como un "valor estratégico cultural" en la sociedad, pero además tener presente que la tecnología y la innovación poseen un "valor estratégico económico" y son fundamentales para un desarrollo integral.
Cuando una sociedad no ha incorporado la ciencia y la tecnología como un "valor cultural", se produce una polarización o penduleo entre "tecnófilos" y "tecnófobos".
Se debe centrar el problema y reconocer que no es ni una ni otra. Ya se dijo que es sólo- y "nada menos" -que un "instrumento" para el desarrollo tanto cultural, como social y económico, pero manejado por el hombre y, como tal, dependerá del mismo, así como del modelo de desarrollo del país que se aspire, de sus criterios de selección, de las escalas de valores que se apliquen y de su responsabilidad (quizás el más importante).

Técnica y tecnología

Jorge Sabato definió en forma comprensible y con acertada precisión a la tecnología: Tecnología es el conjunto ordenado de todos los conocimientos usados en la producción, distribución (a través del comercio o de cualquier otro método) y uso de bienes y servicios. Cubre no solamente el conocimiento científico y tecnológico obtenido por investigación y desarrollo, sino también el derivado de experiencias empíricas, la tradición, habilidades manuales, intuiciones, copia, adaptación, etc. La tecnología puede estar "incorporada al capital" en forma de maquinaria y equipo o "incorporada a los recursos humanos" a través del entretenimiento local individual, expertos extranjeros, inmigrantes calificados, etc; o, en muchos casos, permanecer como tecnología explícita ("desincorporada") en forma de documentos, libros, manuales, planos, fórmulas, diagramas, y otros.
La tecnología posee una característica particular, no necesariamente se "gasta" con su uso, sino por el contrario puede enriquecerse a través de innovaciones adaptativas menores o innovaciones tecnológicas mayores derivadas de la experiencia en su utilización o adaptación a condiciones disímiles a las que se originó.
En la tecnología no solo se cruzan los factores científico-tecnológicos, sino también los económicos, los políticos, los sociales, los educativos, los culturales, los de comportamiento, los ecológicos, los éticos.

miércoles, 3 de junio de 2009

Epílogo

Recapitulando, tres elementos impactaron las políticas de desarrollo tecnológico-innovativo industrial de los países industrializados:
Primero: Introducción y/o explicitación del concepto de "innovación", ya definido: "introducción de un nuevo producto o proceso en un país dado". Sólo cuando el producto "ingresa" efectivamente al mercado de bienes y servicios.
Segundo: La "tercera revolución industrial" o "revolución de la inteligencia". El avance hacia tecnologías con contenidos científicos crecientes, la "Tecnologías de punta" o "nuevas tecnologías".
Tercero: La creciente internacionalización ("globalización") de la economía, que obliga a alcanzar altos niveles de competitividad para insertarse y mantenerse o sobrevivir en el mercado mundial.
Este concepto de globalización es enteramente válido sólo entre los países altamente desarrollados.
Estos tres elementos conformaron un "nuevo paradigma técnico-económico" (nuevo modelo de desarrollo tecnológico), que generó un "nuevo sistema de producción". Ello ha impactado al conjunto de la economía y la organización política y social mundialmente.
Están faltanto los teóricos de la civilización y la cultura. Los humanistas y los cientistas sociales deben entender la tecnología y la innovación.
Hay necesidades de un discurso común en términos y comprensión de los fenómenos científicos, tecnológicos, sociales, políticos. Se debe evitar el "reduccionismo" economistas, el "efecto túnel" de los ingenieros y/o el "cinismo" político.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Situación industrial actual

En la década de los noventa, se producen en Argentina varios hechos significativos, paralelamente a lo que sucedía en los países desarrollados.
  1. Desmantelamiento del antiguo régimen de "Industrialización Sustitutiva de Importación" y puesta en marcha de reformas estructurales "pro mercado". Se cambian drásticamente las condiciones de competencia en el mercado doméstico.
  2. Modificaciones en las prácticas tecnológicas y productivas dominantes en el nivel mundial, dadas por:

a) la expansión del "toyotismo"; y

b) el cambio del paradigma tecnológico a uno basado en la microelectrónica.

3. La"globalización" de las actividades económicas, expresada en la expansión de las corrientes internacionales de comercio, capitales y tecnología.

4. La transición hacia sociedades "basadas en el conocimiento", las cuales se fundamentan directamente en la producción, distribución y uso de conocimiento e información.

En general, en los países latinoamericanos la mayor preocupación por los efectos de la reconversión se centra en el destino de las PyMEs. Numerosos trabajos se han dedicado a analizar la capacidad de adaptación de estas empresas al nuevo escenario de competencia.

El peso creciente de los "sistemas regionales de innovación", distritos industriales, racimos ("clusters"), etc., contribuye al debilitamiento de los "nacional" como eje analítico y especial privilegiado.

Para los países latinoamericanos, en particular Argentina, fue irrisorio suponer que "se entró al primer mundo" como país desarrollado por voluntarismo o por decreto. El análisis muestra que si bien se han modernizado estructuras y mejorado algunos indicadores, son "países en retroceso" desde el punto de vista social, frente a los avances logrados (y perdidos) y a sus potencialidades.

Tecnología y empresas

Hasta ahora se ha mencionado: estructuras productivas, sector productivo, empresas, etc; casi como si fuera un elemento homogéneo. Nada más alejado de la realidad. Son elementos totalmente heterogéneos, que deben procurar ser tipificados, para poder entender su comportamiento y el de sus empresarios.
Son varias las dimensiones a tener presente, todas críticas:
  • el tamaño de la empresa (micro, pequeña, media o gran empresa) y el sector a que pertenece (agropecuario, industrial, minero, de servicios, de comercio);
  • la complejidad o contenido científico de la tecnología que usa: baja, media o alta ("high tech");
  • el origen de su propiedad: estatal o privada; de capital nacional, extranjero (y empresas transnacionales) o mixto.

Sobre la base de la matriz de estas dimensiones, se debe responder con diferentes instrumentos de política tecnológica-innovativa a fin de: mejorar las ventajas competitivas dinámicas de las empresas; mejorar sus competencias tecnológicas (estimular la inversión en desarrollo tecnológico y reconocer la prioridad otorgada a la innovación) y sus procesos de aprendizaje.

Política tecnológica

La política tecnológica es "el conjunto de medidas de intervención de los poderes públicos para estimular el progreso tecnológico e innovativo y, por ende, del desarrollo económico y social integral y sustentable".
Debe comprender un conjunto ordenado, articulado, coherente y convergente de decisiones y actividades de distinto tipo, que orienten las inversiones en investigación y desarrollo, los gastos nacionales en actividades tecnológicas, así como la producción, adquisición, comercialización, difusión, incorporación, adaptación y utilización de la tecnología, con referencia a ciertos objetivos de naturaleza económica, política, social, ecológica, cultural y ética. Esta política debe ser parte de una política de desarrollo industrial y satisfacer coherentemente al conjunto de políticas sectoriales del Estado que conforman su política de desarrollo económico y social.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Tecnología y poder

La capacidad de producción, posesión y control comercial de la tecnología y la información técnica constituye una de las ventajas competitivas más importantes de los países industrialmente desarrollados en sus relaciones político-económicas con los otros países y aun entre ellos.
En referencia a esto Denis Goulet señala que "la tecnología afecta al desarrollo en cuatro aspectos:
  • es la mayor fuente de creación de bienestar;
  • es un instrumento que permite a sus poseedores ejercer un control social en diferentes formas;
  • afecta decisivamente las modalidades de los procesos de decisión;
  • está relacionada directamente con los patrones de alienación de la sociedad".

Dado este papel crucial de la tecnología, reiterativamente, se debe asegurar a la sociedad un comportamiento ético, equidad distributiva y el acceso al bienestar: educación, empleo, salud, vivienda, seguridad y esparcimiento.

En este contexto la tecnología ha sido instrumental en el incremento del poder económico y político de las naciones industrializadas mientras que ha producido dependencia tecnológica en los países en desarrollo y, al ser portadora de valores culturales ha creado una dependencia cultural adicional de características alienatorias en los países receptores, con estructuras técnico-económica-sociales débiles.

Tecnología y desarrollo

El "desarrollo económico y social, integral y sustentable" - muy similar al concepto actual de "desarrollo humano" - es un proceso de desarrollo que tiene por objetivo el bienestar de la sociedad con una mejor calidad de vida, la justicia social basada en criterios equitativos de redistribución, y la libertad para el conjunto de la misma en un contexto democrático participativo, pluralista y con el pleno ejercicio de la autonomía nacional.
El trípode sobre el que se apoya el desarrollo integral es: crecimiento económico; democracia política y equidad social, en un marco de competitividad.
El desarrollo no se puede importar, debe surguir en forma endógena y como consecuencia de una toma de conciencia y madurez de la sociedad toda. Debemos tener presente que el subdesarrollo no es una etapa previa al desarrollo, es un fenómeno en sí mismo. Tampoco es un intervalo en una escala continua en que puedan ubicarse los países, a través de la cual se llega al "desarrollo".
Desarrollo y subdesarrollo evolicionaron conjuntamente, están funcionalmente ligados y se condicionan entre sí.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Innovación y cambio de paradigmas

Junto con la "revolución de la inteligencia", se ha explicitado un viejo concepto, el de "innovación tecnológica":
"Abarca los nuevos productos y procesos, así como las modificaciones tecnológicas importantes en productos y procesos. Una innovación se ha realizado en el momento en que se ha introducido en el mercado (innovación de producto) o se ha utilizado en un proceso de fabricación (innovación de proceso)". Proviene escencialmente por requerimiento de la "demanda".
Las innovaciones hacen intervenir todo tipo de actividades científicas, tecnológicas, de organización, financieras y comerciales. Estas innovaciones tecnológicas pueden dar lugar a:
  • Innovaciones menores: progresiva de producto o de proceso; o adaptativa.
  • Innovaciones mayores: radical de producto o de proceso.

Es fundamental tener clara la diferencia entre la oferta de tecnología (por desarrollo tecnológico) de la creación de una "cultura innovación", que asegure un "clima de innovación" y satisfaga la demanda de requerimientos tecnológicos del sector productivo. Un "sistema nacional de innovación", simplemente puede implicar poner la infraestructura científico-tecnológica del país, al servicio de esas "demandas" del sector productivo y de servicios y crear los mecanismos e instrumentos que lo faciliten.

Finalmente, llega un nuevo régimen tecnológico, cuando ese paradigma tecno-económico, además de demostrar su superioridad técnica y económica se transforma en el paradigma dominante.

La tecnología como "valor cultural"

Es esencial para un país o una región incoporar la ciencia y la tecnología como un "valor estratégico cultural" en la sociedad, pero además tener presente que la tecnología y la innovación poseen un "valor estratégico económico" y son fundamentales para un desarrollo integral.
Cuando una sociedad no ha incorporado la ciencia y la tecnología como un "valor cultural", se produce una polarización o penduelo entre "tecnófilos" y "tecnófobos".
Se debe centrar el problema y reconocer que no es ni una ni otra. Ya se dijo que es sólo- y "nada menos"- que un "instrumento" para el desarrollo tanto cultural, como social y económico, pero manejado por el hombre y, como tal, dependerá del mismo, así como del modelo de desarrollo del país que se aspire, de sus criterios de selección, de las escalas de valores que se apliquen y de su responsabilidad (quizás el más importante).
En los países industrializados, surgió en el seno de su sociedad un sentimiento de descreimiento sobre los resultados de la tecnología y un reclamo persistente, sobre todo en los problemas de contaminación ("ecologistas" y "verdes") y éticos (manipuleo genético, clonación de seres humanos, etc.)

Técnica y tecnología

Se entiende como “técnica” al conjunto de procedimientos de un arte, ciencia o trabajo; o la habilidad para usar esos procedimientos (el cómo hacer”artefactos” a través del “arte”). Proviene de “tekné” (sánscrito): manual – hacer con las manos- tanto referido al “arte” como al “conocimiento práctico y riguroso”. Esa técnica posibilitó y marcó diferencia entre el hombre que emergió del salvajismo (de australopithecus a homo erectus, homo sapiens y homo faber), y los primates de quien desciende). Fijó el camino de la evolución del hombre como tal, y del desarrollo de la humanidad. La curiosidad de averiguar ¿cómo y por qué las cosas son como son? Llevó al saber, al conocimiento y luego, a la ciencia. La “técnica” estuvo fuertemente asociada a los “inventos”. La mayoría de ellos nacieron sin rigorismo científico, por observación e intuición. Sólo luego se elaboró la teoría que lo fundamentaba, e incluso, permitió posteriormente perfeccionarlos.
Hacia el siglo XVII apareció la palabra “tecnología”, para diferenciar las “técnicas tradicionales”, de las “nuevas técnicas” originadas en la cultura científica occidental emergente. Pero, debido a su orientación práctica adquirió vida propia frente a la ciencia.
Jorge Sabato definió en forma comprensible y con acertada precisión a la tecnología: Tecnología es el conjunto ordenado de todos los conocimientos usados en la producción, distribución (a través del comercio o de cualquier otro método) y uso de bienes y servicios. Cubre no solamente el conocimiento científico y tecnológico obtenido por investigación y desarrollo, sino también el derivado de experiencias empíricas, la tradición, habilidades manuales, intuiciones, copia, adaptación, etc. La tecnología puede estar "incorporada al capital" en forma de maquinaria y equipo o "incorporada a los recursos humanos" a través del entrenamiento local individual, expertos extranjeros, inmigrantes calificados, etcétera o, en muchos casos, permanecer como tecnología explícita ("desincorporada") en forma de documentos, libros, manuales, planos, fórmulas, diagramas, revistas, y otros.
La tecnología es uno de los hechos culturales básicos de la especie humana. Al "cómo hacer algo" ("arte" o "técnica"), se le incorporó el "por qué hacerlo así" (entender), que permitió cambiar significativamente el "cómo". Pero a la ciencia y a la tecnología se les escapa el "para qué producir", que entran en otros campos: económico, político, social, ético, etc.

ACTORES O MIRONES

Por Carlos A. Martínez
La profunda transformación y reestructuración industrial y social de los últimos años permitió a los países industrializados modernizar y adaptar sus estructuras a ese “nuevo sistema productivo”. Esto involucró, fundamentalmente, un “cambio conceptual” de todos los actores del devenir económico y social, de la “sociedad en su conjunto”. En cuanto a nuestro país, ya en la década del setenta Jorge A. Sabato se pregunta, y la pregunta sigue en pie: ¿Qué hacemos los argentinos en esta revolución científico-tecnológica en que estamos metidos? En este drama histórico ¿queremos ser actores, partiquinos, espectadores o amigos del boletero?